En Los Picos de Europa y en los Valles de Liébana, cada una de las estaciones del año tiene su propia identidad, destacando por su colorido y espectacularidad el Otoño, el Invierno y la Primavera.

El valle de Camaleño donde se encuentra LA BÁRCENA, se caracteriza por tener el acceso mas cómodo a los Picos de Europa a través del Teleférico de Fuente Dé. Su espectacular paisaje de verdes praderas y espesos bosques con los montes al fondo, le garantizan una vista inmejorable de los Picos de Europa.

Al resguardo de los Picos, los valles se caracterizan por su microclima de tipo mediterráneo, peculiaridad que explica que aquí dominen bosques de encinas, madroños y alcornoques. A mayor altitud son sustituidos por robledales, hayedos y abedulares; y ya en los pisos alpinos aparece la vegetación arbustiva de alta montaña. Es destacable el buen estado de conservación de estos bosques autóctonos que ha permitido preservar la fauna característica de la Cordillera Cantábrica, y aunque sus especies mas emblemáticas (el oso pardo, el gato montés, el águila real y el urogallo) son escasas, abundan otras muchas como: el venado, el rebeco, el corzo, el lobo, el tejón, la nutria, la comadreja y el jabalí; en las especies fluviales destacan: la trucha, el salmón y la anguila; y entre las aves: el águila imperial, el milano, el halcón, la lechuza y el búho.

La ganadería es también una de sus fuentes de riqueza, donde distintas razas de ganado vacuno (frisona, holandesa, suiza, etc.) se han adaptado a los pastos de los valles junto a la tudanca que es la raza autóctona por excelencia. También posee la cabaña lebaniega ovejas, cabras y caballos, así como ganado porcino con una importante artesanía de embutidos.